28/09/2010 Fatima Cimadevilla

La alimentación, aliada de la edad

(cc) JorgeMienteEs una de las constantes cuando se trata de esos abuelos que forman gran parte de la población española y la eterna pregunta cuando se trata de nuestros mayores más próximos: ¿estarán bien alimentados?

Más allá de la farmacología tan recurrente a la que están sometidos nuestros mayores –según las estadísticas, los mayores de 65 años consumen un tercio de todos los medicamentos de España-, su salud no radica únicamente en un correcto control médico. Al contrario: en edades avanzadas es cuando, al igual que sucede con los más pequeños de la casa, la alimentación es pieza clave de la salud. Una alimentación que se convierte con los años en una auténtica Cenicienta, ya que es uno de los aspectos más descuidados por nuestros mayores.

La soledad, la pérdida de olfato y gusto –inherentes a cumplir años-, la desgana a la hora de comer, el cansancio… son algunos de los aliados de los principales males de nuestros mayores: la desnutrición y la deshidratación. Dos factores que, además de ser muchas veces promotores de otras dolencias –como la hipotensión o, incluso, las caídas- son, además, amigos de esa falta de defensas que acusan muchos mayores y que se potencia todavía más en estados carenciales no sólo relacionados con la alimentación sino, además, con factores externos como pueden ser los cambios de estación o determinadas medicaciones paliativas.

Llegado el momento de supervisar a nuestros padres, surge la pregunta: ¿qué le doy de comer? Acertar no es tan complicado si contemplamos dos puntos clave. En primer lugar, hemos de tener en cuenta que tan mala es la desnutrición como la sobrealimentación. Hablamos de una época de la vida en la que, tanto lo uno como lo otro, inciden directamente en diversos aspectos del organismo: desde el estado de la estructura ósea al funcionamiento de sistemas funcionales tan vitales como el cardiovascular o el inmunológico –dos de los grandes damnificados de la edad-. En segundo lugar, hay que plantearse la necesidad de reeducar a nuestros mayores haciéndoles partícipes de lo que necesitan para una correcta alimentación y ayudándoles no sólo a adaptarlo en su modo de vida sino, además, apoyándoles en cuadros de inapetencia con composiciones de alimentos que puedan resultarles atractivos. Por extraño que pueda parecer, tan importante es que coman bien como que lo hagan de buena gana.

Así que, manos a la obra. Llegados a este punto, la gran pregunta de todas: ¿a quién le pedimos ayuda?. La nutrición geriátrica es, precisamente, una de las áreas médicas a las que -hoy por hoy, y en respuesta a la media de vida española- más atención se le presta. Por lo que, aunque el primer paso es consultar a un especialista, podemos comenzar a sentar las bases en casa. Para comenzar, hay que tener en cuenta que la dieta de nuestros mayores tiene que contar con un aporte energético fundamentado en un bajo índice de grasa –en torno a un 25% del total alimenticio, y con especial hincapié en las poliinsaturadas frente a las saturadas- y rico en proteínas, de ahí que la incorporación de, por este orden, pescados –rico en Omega 3 y aliado para la mejora del sistema inmunológico- o carnes –ingeridas como purés para evitar problemas al masticar o tragar y con predilección de carnes blancas, como el pollo o el pavo- son dos de los primeros alimentos que debemos contemplar, ya que se tratan –precisamente- de los menos consumidos en edades avanzadas. Además, hay que tener en cuenta que el nivel de hidratos de carbono tiene que descender a cotas casi de detalle en la dieta: un factor a tener en cuenta, sobre todo, si se trata de hidratos de procedencia industrial, como la bollería o las pastas –muy habituales en las personas mayores-. También hemos de contemplar la necesidad de ingerir frutas porque con ellas, además, matamos dos pájaros de un tiro: primero, estamos consiguiendo niveles de azúcares naturales y, por otro, supone un aporte de fibra. Algo que también podemos aportarles con los frutos secos, que se han constatado –en pequeñas cantidades- como grandes aliados, por ejemplo, para nuestro corazón.

Más a tener en cuenta: complementar con vitaminas que podemos encontrar en la alimentación es igual de importante que darle a nuestros mayores una dieta completa y equilibrada. Los aportes de vitamina E –el más poderoso antioxidante celular que existe y que se puede encontrar de manera natural en alimentos como las espinacas o el brócoli- o en ácido fólico –muy comunes en legumbres como los garbanzos, frutas como el plátano o la naranja; o en cereales, como el arroz o el maíz- nos ayudarán a paliar la pérdida natural de vitaminas del organismo. El calcio, ese gran talón de Aquiles de los años, tampoco debe dejarse de lado: ya sea a través de la leche o del yogurt –si nos encontramos ante un mayor con intolerancia a la lactosa-, es necesario mantener su aporte alimenticio. Ayudar a ese gran armazón que sustenta el cuerpo nunca puede dejarse de lado y se convierte, además, es una manera de soldar nuestros huesos ante posibles caídas que puedan tener como consecuencia una fractura.

Pero, a pesar de la importancia de lo que se mastica, uno de los alimentos primordiales de nuestros mayores no es otro que el agua. Sí, es el gran olvidado con la edad y, sin embargo según los nutricionistas geriátricos, se trata de uno de los grandes amigos de los años. No sólo por su aporte en sodio sino porque, además, su presencia en el organismo es necesaria para reglar el correcto comportamiento del sistema digestivo y evitar descompensaciones de tensión.

¿Cómo crees que comen tus mayores?, ¿consideras que están bien alimentados e hidratados?

3 Comments to La alimentación, aliada de la edad

  1. %H:%M 01Thu, 07 Oct 2010 13:04:36 +000036. | Enlace permanente

    Muy interesante. La nutrición es un aspecto muy importante en la vida de las personas, sobre todo en la tercera edad donde los efectos de una inadecuada alimentación son mucho más notorios.

    • Actimel's Gravatar Actimel
      %H:%M 01Thu, 07 Oct 2010 13:32:49 +000049. | Enlace permanente

      ¡Muchas gracias por tu comentario!
      Si te apetece que toquemos de nuevo este tema o estás interesado en saber algo más, ¡propón y lo tendremos en cuenta! :-)

  2. Fátima Cimadevilla's Gravatar Fátima Cimadevilla
    %H:%M 11Thu, 07 Oct 2010 23:28:47 +000047. | Enlace permanente

    Muchas gracias por leernos y por tu comentario! ;)

    Efectivamente, la alimentación es fundamental en cualquier etapa de la vida pero, sobre todo, cuando vamos cumpliendo años. Para nuestros mayores, es una piedra angular para su salud. Hace poco, lo comentábamos con motivo del Día Mundial de las Personas con Edad. Si le quieres echar un vistazo, te dejo el link: http://www.actimel.es/2010/10/porque-nuestros-mayores-tambien-tienen-su-dia/

    Y si te interesa conocer un poco más del tema, te recomiendo una guía que Danone acaba de publicar sobre alimentación en personas mayores, sus cambios físicos con motivo de las canas y la repercusión de sus hábitos de vida en su salud.

    Sigue visitándonos!

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