Desde pequeños adquirimos nuestros hábitos alimenticios, de niños miramos y copiamos a nuestros padres, por eso es importante cuidar la alimentación, ya que lo que vemos, será lo que hagamos y lo que nuestros hijos hagan, de ahí que debamos cuidar nuestros hábitos tanto por nosotros como por los que nos rodean.
Para comenzar el día debemos hacer de un buen desayuno un hábito saludable, ya que es el primer alimento que ingerimos y el que nos marcará las pautas durante el día, incluye frutas, cereales y lácteos.
Hay que elegir alimentos de todos los grupos y con las porciones adecuadas. Realiza cinco comidas diarias y marca unas horas fijas, así nuestro cuerpo se habituará y no nos pedirá comida entre horas, ese fatídico momento “de picar algo”. Come en algún sitio donde sólo te centres en la comida, sé consciente de lo que comes y disfruta comiendo, comer es una experiencia placentera y tranquila. Combina distintos alimentos durante el día; hidratos de carbono para obtener energía, proteínas para crecer y mantenernos, vitaminas y minerales para que todo nuestro cuerpo funcione bien. Ingiere líquidos, a ser posible sin gas y naturales. No olvides la fibra, que te ayudará a mantener el tránsito intestinal, su correcto funcionamiento proporciona al cuerpo estabilidad y salud. No abuses de las grasas, no las elimines completamente de tu alimentación, porque son necesarias, pero controla su ingesta.
Haz ejercicio de forma habitual, al menos dos veces por semana, ya que equilibra la relación entre la energía que ingerimos y la que gastamos, comienza haciéndolo dos veces por semana con el objetivo de que aumenten hasta cuatro o seis. Busca algo que te guste, sube escales en vez de coger el ascensor, barre las hojas del jardín o por ejemplo, cuando hagas las tareas del hogar, aumenta el ritmo, eso estimulará nuestro cuerpo y considéralo un ejercicio.
Cuida tu higiene personal, es fundamental para obtener un bienestar general. No olvides lavarte los dientes después de las comidas.
Un estilo de vida saludable requiere un esfuerzo personal, desarrollando tu mundo interior para poder cumplir el objetivo propuesto.
Nos encontramos bien con nosotros mismos cuando nuestro organismo está en buen estado, además recibimos una buena imagen de nosotros mismos y así disfrutamos de unas relaciones sociales más plenas y reconfortantes.
Saca el máximo partido a todo lo que haces, busca la diversión en todo, desde la comida hasta el ejercicio, así te costará menos cambiar tus costumbres.




