Sí, llevas una vida saludable: haces ejercicio, sigues una dieta sana, prescindes de grasas, consumes lácteos y pescado y pasas del azúcar. Tampoco fumas, ni bebes más de la cuenta. Y procuras descansar. Y sin embargo hay muchos días en los que te sientes cansado. ¿Por qué?
Hasta hace nada se pensaba que el cerebro y el sistema inmunológico eran dos mecanismos aislados, cada uno funcionando por su cuenta y sin ninguna interacción entre ellos. Ahora ya se sabe que esto no es así. La psiconeuroinmunología, nueva ciencia multidisciplinar, ha demostrado ya que la modulación del sistema inmune se controla en el cerebro, como casi todo. Las células de tu sistema de defensas son capaces de recibir y responder a las señales enviadas desde tu mente. Tu cabeza es el centro de control de todas las cosas.
¿Vas de acá para allá como una moto? ¿Entre los niños, la casa, el trabajo, la suegra y los disgustos que te da tu equipo de fútbol ya no tienes tiempo ni de pensar en ti? ¿Estás enganchado al móvil? En resumen ¿sientes que no das abasto? El estado de ánimo influye de manera directa en la resolución de muchas patologías.
No lo pienses más, pensar que el estrés afecta a tu salud es en sí estresante. La solución es bien fácil: práctica la terapia de la risa, dedica tiempo a lo que te gusta, deja el iPhone en la despensa, cierra los periódicos y en definitiva, relájate. No es una orden, pero hazlo, y verás como tienes más energía.