11/05/2010 Fatima Cimadevilla

Alimentando a nuestro aliado

Podría ser uno de esos propósitos que nos hacemos al empezar cualquier año: cuidarnos. Uno que comienza en enero, ha pasado al olvido en marzo y volvemos a recordar cualquier día de muchos meses después. El día que el cuerpo nos da un toque de atención y nos sintamos más débiles. Siempre entonamos el mea culpa de no prestarle atención a nuestro cuerpo, y volvemos a retomar el propósito. Sin embargo, cuidarnos de todos esos factores que forman parte de nuestro entorno y que nos debilitan no es sólo una carrera de fondo.

Como parche temporal, pasa. Pero si nos planteamos la vida como una inversión a largo plazo en valores de salud, conlleva pequeños gestos diarios destinados a fortalecer el gran aliado que todos llevamos con nosotros: nuestro sistema inmunitario. Uno que no sólo es el más sencillo de cuidar sino que, además, repercute directamente en todos los demás procesos orgánicos. Al latino “mens sana in corpore sano” habría que puntualizarle que no existe organismo sano sin cuidar el sistema inmunitario.

Mimarlo no resulta tan complicado y conlleva, únicamente, ceñirnos a esos propósitos vagamente cumplidos que todos nos hacemos. Fortalecerlo pasa, fundamentalmente, por una correcta alimentación que mantenga niveles equilibrados de carbohidratos ricos en fibras –como las pastas o los cereales- y diferentes grupos de vitaminas que podemos encontrar alimentos tan variopintos como los frutos secos, el tomate, las naranjas o los limones, los espárragos o en la lechuga. Practicar algún ejercicio físico, ya sea únicamente caminar, ayuda además a generar un mayor número de células defensoras que se pierden, en gran medida, como consecuencia de la vida sedentaria. Una pérdida que, además, crece a medida que envejecemos.

No existe un remedio infalible para la eterna juventud de nuestro sistema inmunitario, pero sí es cierto que hay claves para paliarlo y fortalecerlo. Gestos de la vida diaria que, sin ser sacrificios, nos van a reportar más de una alegría.

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Últimas dudas resueltas

  • Carlos Hidalgo

    ¿Por qué se han incluido las vitaminas E y B6?

    Danone

    Se han añadido las vitaminas E y B6 porque existe un beneficio nutricional, está demostrado que entre la población española existen carencias en la ingesta diaria de estas vitaminas. Además, está demostrado que la vitamina B6 contribuye al normal funcionamiento del sistema inmunitario.
    Y una razón no menos importante es que esta renovación de la fórmula también responde a las demandas de los consumidores que, de forma espontánea en los test realizados, pedían desde hacía tiempo la inclusión de vitaminas en la fórmula de Actimel.
  • David Fernández

    ¿Por qué se ha cambiado el nombre del L-Casei?

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